Porcino

La carne de cerdo tiene un contenido en macronutrientes diferente en función de la edad de sacrificio, el tipo de alimentación y la pieza de consumo. Su proteína es de alto valor biológico.

Las partes más magras tienen alrededor de 4-8g de grasa por 100 g de alimento completo, mientras que las de más contenido lipídico llegan casi a los 30 g por 100 g de alimento (los lípidos son los macronutrientes que más varían ya que dependen de la especie, raza, sexo, edad, corte de la carne, pieza que se consuma y alimentación del animal). Cerca del 70% de la grasa está por debajo de la piel, por lo que al estar visible se puede eliminar más fácilmente.

La carne de cerdo se puede considerar una buena fuente de minerales. El hierro hemo y el zinc de su composición presenta una biodisponibilidad notable respecto a la de estos minerales en alimentos de origen vegetal.

También destacan otros como magnesio, fósforo, potasio y selenio.

En el caso de las vitaminas, constituye una buena fuente de tiamina. Para mejorar el perfil calórico de nuestra dieta actual se recomienda que a la hora de elegir la carne de cerdo que vamos a comer, se opten por los tipos y piezas más magras, relegando las carnes grasas a un consumo más esporádico, o bien retirar la grasa visible a la hora de ingerir.

Porcino

Tabla Porcino